miércoles, 23 de abril de 2014

FELIZ DÍA DEL LIBRO



Beneficios de la lectura en nuestro cerebro
Además de favorecer la empatía, ejercita la memoria, mejora la concentración, fortalece las conexiones neuronales y protege contra las enfermedades neurodegenerativas

La lectura es uno de los mejores ejercicios para mantener el cerebro en forma: aumenta la capacidad de concentración, promueve la empatía, favorece las conexiones entre neuronas y, si es un hábito frecuente, es un ejercicio útil para evitar la pérdida de las funciones cognitivas asociadas a la edad.

Un cerebro activo no sólo realiza mejor sus funciones, sino que incrementa la rapidez de la respuesta. Mientras leemos, obligamos a nuestro cerebro a pensar, a ordenar ideas, a interrelacionar conceptos, a ejercitar la memoria y a imaginar, lo que permite mejorar nuestra capacidad intelectual estimulando nuestras neuronas. La lectura también genera temas de conversación, lo que facilita la interacción y las relaciones sociales, otro aspecto clave para mantener nuestro cerebro ejercitado”, recuerdan desde la Sociedad Española de Neurología, con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro. 

Todo comienza cuando nuestra retina reconoce unos signos que llamamos letras y los une en una palabra. A partir de ahí, se produce una cascada de activación cerebral que implica áreas muy diversas: la primera es la corteza visual, ubicada en el lóbulo occipital. Después la información pasa a la corteza de asociación visual, que nos permite identificar las letras encadenadas. A partir de aquí se abren dos nuevas rutas, una que permite a nuestro cerebro traducir las palabras a sonidos y otra que decodifica el significado de cada palabra.
El área de Broca, situada en el hemisferio izquierdo, además de estar implicada en la producción del habla, el procesamiento del lenguaje y la comprensión, está también implicada en el análisis de las oraciones complejas. De ahí que uno de los beneficios de la lectura sea también el de facilitar la comprensión de oraciones y frases.
Y todo esto, cualquiera que sea el género elegido. Los expertos asegura que las narraciones, sean o no de ficción, nos ayudan también a mejorar las habilidades sociales y la empatía, precisamente porque nos permiten sumergirnos en las vivencias de los personajes y en las interacciones que establecen entre ellos.

Reserva cognitiva
Además, en los últimos años, han sido muchos los estudios que han relacionado el nivel de lectura y escritura con un aumento de la reserva cognitiva. “Desde el punto de vista de la neurología, el concepto de reserva cognitiva ha cobrado una gran importancia, no solo porque se ha visto que existe una relación directa entre la misma y el buen funcionamiento cognitivo y ejecutivo de nuestro cerebro cuando envejecemos, sino porque se ha demostrado que es un factor protector ante los síntomas clínicos de las enfermedades neurodegenerativas”, mantiene el doctor Guillermo García Ribas, Coordinador del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN. “Se ha comprobado que cuanto mayor reserva cognitiva posee un individuo, mayor capacidad tiene su cerebro para compensar el daño cerebral generado por ciertas patologías”.

Aunque la lectura es buena a cualquier edad, niños y personas mayores son los dos grupos poblacionales en los que se debe insistir más en el fomento de la lectura.
En los niños, porque es el mejor momento para inculcarles este hábito y, además, su cerebro y sus funcionalidades están todavía desarrollándose. En los mayores, para que puedan seguir manteniendo su cerebro activo a pesar de que su actividad sea más reducida, la lectura diaria es un estímulo más para su cerebro. “Algo que se detecta es que hay muchas personas que, aunque tienen el hábito de la lectura, al hacerse mayores dejan de hacerlo, principalmente por perder capacidad visual, lo que les dificulta mucho realizar estas actividades. En esos casos, animamos a estas personas a participar en grupos de lectura o a utilizar otro tipo de soportes”, señala el Dr. Guillermo García-Ribas.
Leer, sobre todo relatos de ficción, puede ayudar a reducir el nivel de estrés, que es origen o factor de empeoramiento de muchas dolencias neurológicas como cefaleas, epilepsias o trastornos del sueño. Además, leer un poco antes de irnos a dormir, puede ayudar a desarrollar buenas rutinas de higiene de sueño, sobre todo si acostumbramos a nuestro cerebro a relacionar esta actividad con la hora de dormir, apuntan desde la SEN.

Afortunadamente, a pesar de los complejos procesos cerebrales que tienen lugar, para disfrutar del placer y beneficios de la lectura, no es necesario más que sumergirse en las páginas -en papel o electrónicas- de un buen libro.


jueves, 17 de abril de 2014

COSTUMBRES PELIGROSAS PARA EL CEREBRO



Las 10 costumbres más peligrosas que perjudican a nuestro cerebro 

Un estudio realizado por neurocientíficos de la Universidad Pompeu Fabra nos da las claves:

Un cerebro saludable es fundamental para llevar en general una vida sana, sin embargo, con frecuencia se ponen en práctica distintos hábitos que resultan perjudiciales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pero ¿cuáles son esas actividades cotidianas que lo dañan? Aquí está una lista de todo aquello que se debe evitar para mantener nuestra mente en buen estado…

1. No desayunar
Las personas que no toman desayuno no poseen un nivel óptimo de azúcar y proteínas. Estos nutrientes son necesarios, sobre todo en las primeras horas del día, ya que evitan la degeneración del cerebro.

2. Reacciones violentas o estrés prematuro
Hay que tratar de evitar cualquier reacción sorpresiva o estrés, ya que causan el endurecimiento de las arterias del cerebro. Si estas se fortifican, la capacidad mental disminuye con el tiempo.

3. Fumar
El mal hábito de fumar disminuye la masa encefálica. Esta se encarga de las funcionas voluntarias. Por otro lado, los adictos al tabaco son más propensos a sufrir de Alzheimer.

4. Consumo elevado de azúcares
El exceso de azúcar interrumpe la absorción de proteínas. Si el cuerpo no consume de manera correcta diversos nutrientes, el desarrollo del cerebro se ve interferido por la mala alimentación.

5. Exposición constante a ambientes contaminados
El cerebro es el órgano que más oxígeno consume. Si se está por mucho tiempo en algún lugar contaminado, disminuirá el suministro de oxígeno al cerebro. Como consecuencia habría una deficiencia cerebral.

6. Dormir poco
Dormir 8 horas diarias hace que el cerebro pueda descansar. Si uno duerme poco, se acelera la muerte de las células cerebrales.

7. Cubrirse la cabeza mientras duerme
Cuando uno duerme con la cabeza cubierta, aumenta la concentración del dióxido de carbono (CO2) en el cerebro. Esto ocasiona efectos muy dañinos en este órgano.

8. Forzar al cerebro durante una enfermedad

Trabajar o estudiar mucho cuando se está enfermo es muy dañino para el ser humano. El realizar frecuentemente este hábito, provocará una disminución en la eficacia de este órgano a largo plazo. Se recomienda descansar cuando uno está mal de salud.

9. Ser solitario. La corteza prefrontal es más grande cuanto mayor es el número de amigos con los que contamos, según un estudio británico.

10. No comer las cantidades adecuadas. Tras estar a dieta se activan genes ligados a la longevidad y al buen funcionamiento del cerebro.

lunes, 14 de abril de 2014

COSAS QUE DEBERÍAS SABER SOBRE TU CEREBRO


Cosas que deberías saber sobre tu cerebro…


- Si colocáramos todas las neuronas de un cerebro adulto (100.000 millones) en fila india ocuparían aproximadamente 1.000 kilómetros.

- El cerebro humano pesa
1.400 gramos, y en torno al 25% de las calorías que consumimos a diario van destinadas a “alimentarlo”. El cerebro de la jirafa pesa aproximadamente la mitad, 680 gramos; 420 gramos el de un chimpancé; 6.000 gramos el de un elefante; y sólo 7.6 el de una ardilla.

- Mientras estamos despiertos nuestro cerebro consume una cantidad de
electricidad equivalente a la que se necesitaría para iluminar una bombilla de bajo voltaje (25 vatios).

- Para
reconocer una cara, tu cerebro se fija primero en los ojos de la persona que tienes delante, y después en la forma de la boca y la nariz, según demostraba un reciente estudio realizado en la Universidad de Barcelona (UB).

- Existe una proteína llamada
RGS-14 que incrementa hasta 1.500 veces la memoria visual. Aunque de momento sólo se ha probado en ratas, podría convertirse en una gran aliada para estudiantes de cualquier edad.

- La
esperanza de vida de una neurona del sentido del olfato es de sólo sesenta días. Transcurrido ese tiempo se ve irremediablemente reemplazada por otra nueva. Sin embargo, a pesar de este reciclaje continuo, nuestra memoria para los olores es inmejorable. Lo que es más, el olfato es el sentido con más capacidad de despertar recuerdos dormidos.

- La clave de los
prejuicios también está en nuestro cerebro. Mahzarin Banaji y su compañero Jason Mitchell, dela Universidad de Harvard, compararon hace unos años la actividad neuronal de distintos sujetos mientras pensaban en personas de diferente e igual ideología política y detectaron que se activan áreas cerebrales distintas. Mientras pensar en las personas que nos son afines pone en marcha el área ventral de la corteza medial prefrontal, la zona dorsal se activa cuando pensamos en quienes tienen opiniones distintas a las nuestras.

- Llevar una
dieta mediterránea, es decir, con mucho aceite de oliva, cereales integrales, pescado y fruta, podría proteger al cerebro de sufrir lesiones que están relacionadas con pequeños infartos cerebrales, según ha demostrado recientemente Nikolaos Scarmeas, de la Universidad de Columbia (EE.UU.). Scarmeas también ha comprobado que esta dieta reduce el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

- El científico
Henry Markram, director del Blue Brain Project (BBP), asegura que podremos construir una réplica artificial del cerebro humano en un plazo de 10 años. Además de ayudarnos a comprender los mecanismos del cerebro, el proyecto podría pistas nuevas para entender mejor los trastornos mentales y desarrollar nuevos tratamientos.

- El cerebro adulto continúa generando neuronas durante toda la vida. El proceso se conoce como
neurogénesis, y ocurre principalmente en el hipocampo, una región cerebral vinculada a la memoria y el aprendizaje. 

Sí además quieres conocer un poco más sobre ANATOMÍA CEREBRAL, aquí tienes algunos apuntes: 


Según la Dra. Zea (neuróloga de la Unidad de Investigación Proyecto Alzheimer), el conocimiento anatómico del cerebro es primordial para entender su funcionamiento: “Si conocemos la estructuras cerebrales y el buen funcionamiento de las mismas, comprenderemos mejor su disfunción y con ello podremos hacer mejores abordajes terapéuticos”.
El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal. Sus funciones son muy complejas ya que se encarga de percibir los estímulos del mundo exterior y transmitir impulsos a nervios y a músculos instintivamente.
El sistema nervioso central puede dividirse en 3 partes:
  • Zona mediana
  • Zona paramediana o límbica
  • Zona supralímbica
La zona mediana está formada por el tronco-encéfalo (TE), hipotálamo medial, amígdala y parte de la corteza insular.
Sus funciones son:
  • El ciclo vigilia-sueño, que controla las horas de sueño. Al nacer las personas dormimos diariamente unas 20 horas, un adulto joven duerme entre 7 y 9 horas y pasados los setenta años se duerme entre 4 y 6 horas.
  • La homeostasis del metabolismo o propiedad del organismo que permite compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior.
  • Las funciones vegetativas que son funciones de los organismos que permiten el intercambio de sustancias con el medio ambiente, el metabolismo, y por tanto, el mantenimiento de la vida de cada individuo.
La zona paramediana o límbica está formada por los núcleos talámicos, las glándulas basales, la ínsula, la corteza orbitofrontal, el hipocampo y el parahipocampo.
Sus funciones son:
  • La coordinación motora
  • La expresión facial
  • La vocalización
  • La memoria
  • La motivación
  • Los estados emocionales
La zona supralímbica está formada por el neocortex y sus conexiones largas a través de la sustancia blanca.
Sus funciones son las corticales superiores:
  • La precisión motora
  • El lenguaje
  • Las praxias o habilidades para poner en marcha programas motores de manera voluntaria y, normalmente, aprendidos
  • Las gnosias o capacidades para elaborar, interpretar y asignar un significado a la información captada por los sentidos

El funcionamiento de nuestro cerebro tiene su base en la actividad de redes neuronales, por tanto una misma área cerebral puede participar en más de una función cognitiva y al contrario, una función cognitiva dependerá de más de un área cortical o subcortical.
El funcionamiento de nuestro cerebro tiene su base en la actividad de redes neuronales, por tanto una misma área cerebral puede participar en más de una función cognitiva y al contrario, una función cognitiva dependerá de más de un área cortical o subcortical.
Se han descrito 5 redes principales:
  • Prefrontal: encargada de la atención, concentración y motivación.
  • Parietofrontal: encargada de la interpretación de la sensibilidad cutánea y del cuerpo, así como de la orientación espacial.
  • Perisivliana: encargada de la función verbal y del aprendizaje motor (praxias).
  • Occipitotemporal: encargada del reconocimiento de el sonido y por la vista de objetos, personas y animales.
  • Límbica y paralímbica: encargada de la memoria reciente y de las emociones.

martes, 14 de enero de 2014

APUNTA A TU CEREBRO AL GIMNASIO



La esperanza de vida de la población ha aumentado... Pero vivir más años no significa vivir mejor. Envejecemos. Nuestro cerebro, como parte fundamental de nuestro organismo, también envejece, pero, ¿hasta qué punto hay que resignarse a la pérdida de las facultades mentales derivadas de la edad?

Sabemos que en el envejecimiento normal se presenta un declive de las funciones cognitivas, específicamente en memoria, atención, velocidad del procesamiento de la información, etc. Este deterioro cognitivo depende tanto de factores fisiológicos como ambientales y está sujeto a una gran variabilidad interindividual.

Con el paso de los años, evidenciamos un menor rendimiento en algunas funciones mentales. Hasta hace muy poco, ese deterioro se asumía como un hecho irrevocable. Sin embargo, en los últimos tiempos la comunidad científica ha puesto su punto de mira en un fenómeno relevante a nivel cerebral. 
Ese fenómeno es la neuroplasticidad.

La neuroplasticidad es la capacidad de generar de manera constante nuevas neuronas y nuevas conexiones entre neuronas. Aunque se da de forma más intensa en la infancia, también está presente en la edad adulta. Esta realidad convierte al cerebro, en el ámbito práctico, en algo parecido a un músculo, por lo que debe ser ejercitado de manera correcta para producir millones de conexiones nuevas.

El cerebro debe recibir el trato adecuado. Así, aunque a nivel celular puede que se den cambios en nuestras células nerviosas, es posible mitigarlos, funcionando al mismo nivel que en edades más jóvenes, e incluso mejor en algunos aspectos.

Con EL GIMNASIO CEREBRAL, se busca fortalecer las distintas áreas cognitivas de cada persona. Con programas personalizados y diseñados por la neuropsicología, son ejercicios de entrenamiento donde se trabaja la atención, la memoria, el lenguaje, la velocidad de procesamiento, etc. 



¿A qué esperas para apuntar a tu cerebro al gimnasio?